Si trabajas con proveedores de tinta profesionales, normalmente te encontrarás con una Cantidad Mínima de Pedido (CMP). Para colores estándar, suele ser de unos 5 kg, lo que equivale a un cubo de un galón. Para colores personalizados o mezclas especiales, suele subir a 20 kg o más. Puede parecer mucho al principio, pero en realidad es la forma más práctica de controlar los costes. Al alcanzar estas cantidades, obtienes el precio al por mayor y tienes la seguridad de que los colores coincidirán en todas las camisetas sin tener que pagar una fortuna por el envío de cajas pequeñas.